ABSTRACT LISTA DE FUNCIONES CURRICULUM

Un currículum para el operador psiquiátrico de comunidad

Motivaciones de la propuesta
Una fuerza laboral compuesta por profesionales cualificados es esencial para garantizar un elevado estándar cualitativo en la erogación de las prestaciones de asistencia y cuidado de la persona. Los desafíos del sector de la salud mental, en particular de la salud mental de comunidad (Community Mental Health – CMH), pueden ser afrontados sólo por la definición de calculados recorridos formativos sobre las específicas exigencias emergentes y coherentes con los últimos y más recientes modelos y paradigmas de referencia. Con estas finalidades, el proyecto PSYCHO RESCUE ha sido testigo de la implicación de expertos procedentes de seis Países de la UE, unidos por el objetivo común de desarrollar un currículo para el operador psiquiátrico de comunidad (CMH worker).
Creemos que el paso de servicios hospitalarios a servicios Community-based deba ser acompañado necesariamente por cambios, tanto en lo que concierne a los papeles profesionales como en relación a la estructura y organización de los servicios y los recorridos formativos.
En tal sentido, aspectos relevantes e innovadores son:

  • Crecimiento de la importancia dada a la performance en detrimento de la dada al cargo (o status).
  • Consecuentemente al rechazo de la hospitalización a largo plazo en todas las regiones europeas, el personal será empleado/trasladado en los servicios territoriales comunitarios que deberán estar preparados para aceptar el desafío de una desinstitucionalización que no sea tan sólo una deshospitalización.
  • Un importante cambio del sector de la salud mental concierne a la atención dirigida al usuario, que cada vez es más parte activa en el proceso de curación.
  • Los usuarios de las comunidades son representativos de un vasto elenco de ciudadanos de una sociedad: jóvenes, ancianos, drogadictos, personas de diversa procedencia étnica y social.
  • El aspecto multidisciplinar y variado que empapa al sector plantea nuevos desafíos y determina un cambio de exigencia formativa en los profesionales empleados.
  • Rígidos esquemas profesionales y escasas flexibilidades son obstáculos concretos con respecto a la actual exigencia profesional.

La lista de funciones elaborada por el grupo de trabajo puede representar el conjunto de competencias-clave o capacidades (habilidades, aptitudes y conocimientos) para todos los profesionales del sector de la salud mental y en particular para el target específico de nuestro Proyecto. Reconocer la existencia de un conjunto de conocimientos compartidos, habilidades, valores y aptitudes, imprescindibles para todos los profesionales del sector de la salud mental, no tiene que apartar la atención del hecho de que existan capacidades específicas y distintivas que caracterizan al operador de comunidad psiquiátrica.

La implementación del recorrido formativo propuesto ha sido desarrollada - y debe ser leída - considerando un conjunto de indicaciones compartidas por el grupo de trabajo que representan el paradigma de referencia de la propuesta formativa. En síntesis, proponemos algunos simples asuntos básicos:

  1. Las molestias mentales pueden ser persistentes y manifestar un curso discontinuo y poco previsible a largo plazo.
  2. Cada persona implicada en el sector de la salud mental, tanto un profesional como un docente, debería ser consciente de las propias aptitudes, de los conocimientos y de las habilidades, y sin embargo poder trabajar “en” y “con” ello.
  3. Es esencial, cuando se trabaja en el sector de la salud mental, hay que mantener constantemente una aproximación sin prejuicios, ser respetuoso y empático con las personas, sean colegas de trabajo o beneficiarios de un servicio.
  4. Usuarios y profesionales son portadores de un valor añadido al proceso de asistencia, de cuidado, de rehabilitación y de recovery
  5. La formación es un proceso que concierne a todo un ciclo de la vida y debe ser abierta y accesible a todos.

La formación profesional debe tener la finalidad de conseguir que se adquiera conciencia y competencia en las áreas claves, y al mismo tiempo tiene que garantizar una actualización profesional específica y constante. Esto implica el desarrollo de un continuum formativo progresivo, respaldado por unos standard profesionales que aseguren un conocimiento de todos los sectores correspondientes en un ámbito multidisciplinar. Las capacidades vienen expuestas en un único currículum, pero implican el desarrollo de recorridos compartidos entre diferentes disciplinas y requieren un mayor grado de flexibilidad en todos los niveles formativos.
Recomendamos que el programa formativo propuesto sea integrado y calibrado en los contextos específicos y en los entornos de aplicación. La comunidad en la cual está implantado el servicio, junto con los usuarios y las personas para ellas significativas, representan los elementos de partida para planificar y medir la acción formativa. 

Proponemos un recorrido formativo, dedicado a los operadores de comunidad psiquiátrica, que se desarrolla en dos niveles. Un nivel de base, de 240 horas, para profesionales no específicamente cualificados o que no han participado nunca en cursos de formación en el sector; un nivel avanzado para profesionales con experiencia en el sector de la salud mental, pero nuevos en el acercamiento community-based.

Según nuestro criterio, los destinatarios potenciales de la formación se encuadran en tres categorías:

    1. Jóvenes desempleados y adultos (empleados y desempleados), que necesitan un training inicial actualizado;
    2. Operadores sociales y sanitarios de los servicios de salud mental;
    3. Operadores sociales y sanitarios miembros del área no profit y de los servicios de utilidad social (voluntariado social, Organizaciones No Gubernamental, cooperativas sociales, etcétera)